✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 2053:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
«En esta vida… conocerte ha sido lo más feliz que jamás podría haber deseado. Si… si existe otra vida, espero que la próxima vez podamos tener un final mejor».
La melancolía nubló sus ojos, aunque aún así logró esbozar una tenue sonrisa en los labios.
«Te he amado, Christina. Desde hace mucho, mucho tiempo —allá por aquel ring de boxeo. Fue entonces cuando me enamoré de ti. Fue amor a primera vista. Te busqué durante tanto tiempo, y cuando el destino nos volvió a unir… ocurrió dentro de otro ring de boxeo».
Mientras hablaba, una tranquila felicidad suavizó su expresión antes de que el arrepentimiento la devorara por completo. Su historia había comenzado en un ring de boxeo, y su reencuentro también había tenido lugar allí. Qué cruel que su despedida definitiva no pudiera terminar de la misma manera.
Envidiaba a Dylan con cada fragmento destrozado de su alma. ¿Cómo había conseguido Dylan robarle el corazón que él había anhelado desde siempre?
«Si… si tan solo te hubiera encontrado antes, quizá todo podría haber cambiado. No me arrepiento de haberte amado. Es solo que no puedo aceptar esto.
Yo fui el primero en conocerte, así que ¿por qué… por qué fue él quien se ganó tu corazón?»
La amargura empapaba cada palabra entrecortada, aunque un atisbo de aceptación aún perduraba en su sonrisa. «El destino es tan cruel. Siempre lo elige a él».
Sus ojos se desviaron hacia Dylan, incapaces de ocultar el odio que albergaban en su interior. «El destino le concedió todo lo bello que existe. Es suficiente para que cualquiera le guarde rencor».
Terrence odiaba a Dylan, pero más aún que a Dylan, odiaba al destino en sí mismo. Dylan siempre le había parecido el favorito del destino, recibiendo sin esfuerzo todo aquello con lo que los demás solo podían soñar. Su familia, su rostro, la vida que llevaba… cada detalle de su ser había sido bendecido sin parangón.
Mientras tanto, Terrence había vivido toda su vida sin recibir jamás ni siquiera la más mínima pizca de amor verdadero. El destino lo había tratado sin piedad, obligándolo a crecer en una oscuridad que, para empezar, nunca le había pertenecido. Llevaba demasiados años cargando con el agotamiento en el alma. Por fin, podría descansar.
𝖢o𝘮𝘶𝘯іda𝖽 𝘢𝖼𝗍𝗶v𝘢 𝖾𝗇 n𝗈𝘷𝗲𝘭𝖺ѕ𝟰𝘧а𝗻.с𝗈𝗺
Terrence le sonrió débilmente a Christina. «Cuando me haya ido… ¿me enterrarás tú misma? Por favor… te lo ruego».
Ya podía sentir cómo se acercaba la muerte mientras el mundo a su alrededor se sumía cada vez más en la sombra.
«Christina… Christina… te quiero…»
Una y otra vez susurró su nombre, desesperado por grabarlo en los últimos vestigios de su conciencia. En algún lugar a lo lejos, le pareció oír a Christina prometer que ella misma lo daría sepultura.
Su figura se fue difuminando poco a poco hasta quedar irreconocible, y todos los sonidos a su alrededor se alejaban cada vez más. Sin embargo, en su mente, su imagen nunca había sido más vívida.
La vio vestida con un traje de novia de un blanco inmaculado, sonriendo con dulzura mientras caminaba hacia él, con los ojos rebosantes de calidez y afecto.
«Terrence, he venido a buscarte». Su voz sonaba increíblemente suave, increíblemente hermosa.
Para él, aquellas sencillas palabras eran más dulces que cualquier confesión de amor que pudiera haber imaginado.
Una sonrisa serena se dibujó en sus labios mientras se acercaba lentamente a ella… y entonces su respiración se detuvo para siempre.
.
.
.