✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 430:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
No necesitó palabras: solo una mirada penetrante al gerente. Eso fue todo lo que hizo falta.
La actitud del gerente cambió al instante. «Sra. Clarke», comenzó, con voz baja y sumisa, «el Sr. Nash tiene una reputación intachable. ¿Quizás entró por error? ¿Desorientado, tal vez?».
Katherine entrecerró los ojos. «Ni siquiera estamos en la misma planta. ¿Y quieres que me crea esa excusa tan cutre?». Dio un paso adelante, irradiando furia. «¿Cuánto te paga para que le cubras las espaldas? ¿De verdad estás tan desesperado por una propina?».
Entonces, sin dudarlo, le arrebató la tarjeta de plástico que llevaba sujeta al pecho.
«Kevin Langley», leyó en voz alta con desdén. «Bien. A Recursos Humanos le va a encantar oír tu nombre».
El gerente palideció.
Un instante después, la placa voló por los aires y golpeó a Julian justo entre los ojos.
Katherine dio media vuelta y se alejó con su escolta, sin mirar atrás ni una sola vez.
Julian se quedó donde estaba, con la mirada fija en la placa que yacía en el suelo; su expresión era indescifrable, su mirada, gélida.
𝘕𝘰 𝘵𝘦 𝘱𝘪𝘦𝘳𝘥𝘢𝘴 𝘭𝘰𝘴 𝘦𝘴𝘵𝘳𝘦𝘯𝘰𝘴 𝘦𝘯 𝘯𝘰𝘷𝘦𝘭𝘢𝘴4𝘧𝘢𝘯.𝘤𝘰𝘮
Las piernas de Kevin comenzaron a temblar. Tragó saliva. «S-señor Nash… ¿e-está bien?».
La voz de Julian sonó como el filo de una navaja. «¿Me acabas de lanzar esto?».
Kevin estuvo a punto de desmayarse. «¡No! ¡No, lo juro! ¡Fue ella! ¡Me insultó y te lo tiró a ti! ¡Yo ni siquiera me moví!».
Julian empujó la placa con el pie. «¿No es esta tu placa?».
Kevin se quedó rígido, con los labios entreabiertos, las palabras congeladas a mitad de frase. Julian no discutió. Simplemente le dio una patada en el trasero.
Más tarde esa misma mañana, Julian se sentó a desayunar mientras un sordo dolor le punzaba en la espalda.
No es que su rostro revelara nada: estoico, sereno, impasible.
Cayson ya había dejado a Louisa en el colegio para su proyecto. Ahora, en la tranquilidad del coche, finalmente se atrevió a preguntar: «Yo… eh… me enteré de esa patada. ¿Estás… bien?».
Julian tenía toda la espalda magullada y amoratada; sentarse era como un castigo.
Aun así, lo restó importancia con un gesto de la mano.
«Ella calculó mal», respondió secamente. «A mitad del golpe, me desplacé».
Cayson parpadeó. «Eso es… sinceramente, bastante increíble».
Julian no se inmutó. «Conduce».
El hotel estaba a menos de diez minutos; lo habían elegido por comodidad. Volvería a ver a Katherine muy pronto. ¿Esa patada? Aún no había terminado con ella.
La escuela en la que estaba matriculada Hannah no gozaba de fama nacional, pero su plantilla de educadores experimentados la convertía en un imán para las familias acomodadas.
Katherine había concertado su visita con semanas de antelación y le habían concedido una entrevista privada con la directora, Margaret Ellison.
Junto a ella se encontraba un chico adolescente al que presentaba como su hermano, recientemente admitido en la escuela.
Con una sonrisa comedida, dijo: «He oído hablar de una chica llamada Hannah Carter en esta clase. No es precisamente conocida por su amabilidad, ¿verdad? Mi hermano es nuevo; espero que no se meta en problemas».
Aunque los titulares recientes habían mencionado a Hannah, gracias a la intervención de Effie, Katherine había permanecido fuera del radar. Margaret no tenía ni idea de quién era Katherine en realidad.
Margaret sonrió cortésmente. «Se espera que todos los alumnos de aquí mantengan una conducta adecuada».
Katherine asintió con la cabeza, pero no parecía convencida.
Entonces deslizó un cheque por el escritorio: una donación benéfica para la escuela.
No era una cantidad astronómica, pero tampoco insignificante. Normalmente, se habría aceptado con gratitud. Esta vez, Margaret lo devolvió con delicadeza. «Gracias, Sra. Clarke. Es muy generoso. Sin embargo, pronto nos someteremos a una gran reestructuración. Va a intervenir un importante benefactor, por lo que todas las contribuciones adicionales están actualmente en suspenso».
Tal y como había planeado. De todos modos, Katherine no tenía ningún deseo de dar dinero.
Fingiendo interés, preguntó con naturalidad: «¿Ah, sí? ¿Un cambio de dirección? Debe de ser emocionante. ¿Quién va a intervenir?».
Antes de que la directora pudiera responder, su respuesta entró por la puerta. Julian entró, y su presencia proyectó una sombra opresiva que parecía succionar el aire del espacio… y de los pulmones de Katherine.
¿En serio? ¿La estaba acosando?
Julian ni siquiera la miró mientras se dirigía fríamente a la directora. «Disculpe. No me había dado cuenta de que tenía visita, Sra. Ellison. Parece que he interrumpido algo».
.
.
.
Nota de Tac-k: Lindo viernes amadas personitas, Dios les ama y Tac-k les quiere mucho.(>‿=)✌
.