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Capítulo 1590:
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El resto de la familia McCoy, sin embargo, parecía ensombrecerse por segundos. Rompiendo el silencio, Josh preguntó con un tono amenazante: «¿Cuánto tardarás en saber si es niño o niña?».
El examinador miró nervioso a Hamilton, buscando una respuesta.
Hamilton lo desestimó sin pestañear. «Eso no es asunto tuyo. Vete. Ella necesita descansar».
Daniela y Cedric no podían creer lo que veían cuando la actitud de Hamilton cambió por completo.
No hacía mucho, Hamilton apenas podía soportar estar en la misma habitación que Daniela. Ahora parecía decidido a tratarla como un tesoro.
Una amplia sonrisa se dibujó en el rostro de Hamilton mientras la miraba y le decía: «Me haces sentir orgulloso, Daniela».
Cada vez que recordaba cómo Josh y sus hermanos se habían marchado enfadados, con el rostro retorcido por la frustración, la idea casi le daba ganas de abrir una botella y celebrarlo.
A pesar de todo esto, Daniela seguía sin poder interpretar el estado de ánimo de Hamilton. Varios miembros de la familia McCoy ya se habían establecido, y el segundo hijo de Hamilton ya era padre. ¿Por qué Hamilton se comportaba como si el concepto mismo de tener un hijo fuera algo nuevo para él?
Con la mano en la barbilla, Daniela habló con voz fría y firme. —No te emociones demasiado. Para que quede claro, este bebé es mío. La familia McCoy no tiene ningún derecho sobre él.
En cuanto pronunció esas palabras, el buen humor de Hamilton se evaporó.
Su secretaria le tomó del brazo y le susurró: «Tienes que pensar en sus sentimientos. Está embarazada y no es bueno alterarla. No querrás que el bebé desarrolle mal genio».
Ese amable recordatorio devolvió una chispa de alegría a los ojos de Hamilton. «No hablemos de nada más por ahora. Lo único que importa es tu bienestar. Me aseguraré de que se ocupen de todas tus citas y cuidados».
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Después de eso, Hamilton salió de la villa con energía en sus pasos. Anunció que pondría en marcha una línea de producción de ropa para proporcionar trajes exclusivos a su nieto.
Carol había estado observando todo con incredulidad. Se volvió hacia Daniela y le dijo: «¿Se ha olvidado de que trabajas en la moda? Elite Lux ya fabrica ropa de alta gama para niños. Su fábrica no puede competir con eso».
Nikolas entró en ese momento, agitando su teléfono en el aire. «Papá ha pedido a la fábrica que empiece a producir todo para el bebé. Acaba de enviar un mensaje. Ahora eres la persona más importante para todos en nuestra sucursal, y nadie puede causarte ningún problema».
Nikolas chasqueó la lengua y sonrió. «Ahora toda la familia debe girar en torno al bebé. Acabo de ver a papá en el pasillo. Sonreía tanto que ni siquiera se dio cuenta de que pasaba por allí. Nunca le había visto actuar así antes».
Daniela no parecía inmutarse por el alboroto. Con una suave sonrisa, miró a Cedric, que parecía completamente aturdido. «¿Qué pasa? ¿Estás tan feliz que no encuentras las palabras?».
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