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Capítulo 394:
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Durante el trayecto, Deandre le advirtió: «Solo estás ahí para observar y tomar notas. No digas nada de lo que veas».
«No se preocupe, señor Henderson. Es un honor ayudarle. ¿Por qué iba a traicionar su confianza?».
Las palabras de Allison insinuaban algo diferente de lo que él había dicho, pero Deandre decidió no darle más vueltas. Si no hubiera sido por la llamada de emergencia y porque su asistente habitual estaba fuera, ni siquiera la habría mirado.
Pero la tarea de hoy era sencilla: comprobaciones rutinarias y recopilar algunos datos. Un suave timbre rompió el silencio cuando el ascensor llegó a la última planta del departamento de hospitalización.
Cuando las puertas se abrieron, Allison observó la escena con mirada fija. El pasillo estaba repleto de guardaespaldas vestidos con trajes negros, fácilmente más de veinte a simple vista.
Deandre salió primero. En la puerta de una sala, se quitó la mascarilla y dijo: «Examen rutinario. Necesito pasar».
Un guardia apostado junto a la puerta se adelantó, entrecerrando ligeramente los ojos. «¿Y la mujer?».
«Es médica aquí. La he traído para que registre las constantes vitales y me ayude con el papeleo». Allison inclinó la cabeza, interpretando a la perfección el papel de asistente obediente sin perder el ritmo. El guardia comprobó su tarjeta de identificación y les indicó que pasaran.
«Tienen treinta minutos».
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«Sí, por supuesto. Por supuesto». Deandre, que antes se pavoneaba con superioridad ante Allison, ahora inclinaba la cabeza en señal de obediencia, encogido visiblemente ante estas personas.
Ese era el verdadero poder.
Manteniendo una postura recatada, Allison entró con la mirada baja y solo levantó la vista cuando la puerta se cerró detrás de ella.
En la cama yacía un hombre mayor, con el cabello entrecanilla y profundas arrugas surcando su rostro. Incluso inconsciente, su mera presencia era suficiente para poner nerviosos a la mayoría.
Una mirada a sus rasgos le confirmó que su apuesta había dado resultado. El hombre era Shane. Aunque estaba mucho más demacrado de lo que esperaba, su aspecto coincidía bastante con el boceto que le había proporcionado Jayson.
Deandre ya estaba realizando el examen, y Allison se colocó en su sitio, ayudando con la facilidad que le daba la práctica. De vez en cuando, Deandre anotaba sus observaciones en el cuaderno que llevaba bajo el brazo, un diario repleto del historial médico de Shane, tanto pasado como actual. Los ojos de Allison se desviaban hacia él repetidamente, sopesando la información que estaba fuera de su alcance. La situación era delicada.
Allison se dio cuenta de que sin esos registros, y dada la estrecha vigilancia a la que estaba sometido Shane, no había forma de que pudiera intentar la cirugía por su cuenta. Pero si se marchaba en ese momento, quizá nunca volvería a tener una oportunidad así.
Apretó la mandíbula mientras miraba discretamente la cámara de vigilancia situada sobre el marco de la puerta. Xavier había mencionado antes que algunas cámaras solo captaban la entrada, no la cama del paciente.
Efectivamente, la luz roja parpadeante sobre la puerta parecía confirmar ese detalle, pulsando como una señal silenciosa. Sintió una oleada de tranquilidad; esa era la forma en que Xavier le respondía.
Mientras Deandre se movía para comprobar los signos vitales de Shane desde el lado opuesto, Allison aprovechó el momento. Sus dedos rozaron el borde del cuaderno médico y lo abrió con facilidad, absorbiendo cada página con una concentración aguda y silenciosa.
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