✨ Martes y viernes nuevos capítulos y estrenos
💬 Únete a la comunidad en WhatsApp & Telegram!
Si te está gustando la lectura, me ayudarías mucho compartiendo la web 🌟
Capítulo 75:
🍙 🍙 🍙 🍙 🍙
«James Xi, si eres un hombre de verdad, tráeme algo de ropa. Entonces saldré y me enfrentaré a ti».
¿Comprarle ropa? Decidió dejar que siguiera soñando.
No tenía más tiempo que perder. Sabía que ella no saldría, y solo le quedaban un par de minutos. Habría muchas otras oportunidades para darle una lección que no olvidaría. Hoy María lo había humillado tanto que no podía dejarlo pasar, pero, por el momento, se dio la vuelta y se alejó a zancadas.
Tras asegurarse de que se había ido, María le dio su tarjeta de crédito a una camarera y le pidió que le comprara algo de ropa en un centro comercial cercano. Una vez vestida, salió del salón privado y revisó las imágenes de las cámaras de seguridad de la cafetería. Era cierto: James le había quitado el móvil.
Solo era un móvil. No estaba dispuesta a ir tras James para recuperarlo. Además, si realmente iba a su oficina, temía no salir de allí sana y salva. Al fin y al cabo, HL Group era su territorio.
James esperó tres días a que María apareciera a reclamar su teléfono, pero ella nunca lo hizo. Recibió muchas llamadas, pero a él no le importaba quién llamara y simplemente apagaba el volumen para que no le molestaran. Cuando el teléfono se quedó sin batería, hizo que alguien lo recargara y lo dejó vibrando en su cajón.
Al día siguiente, el teléfono dejó de vibrar. James supuso que se había comprado uno nuevo y había denunciado la pérdida del antiguo.
Había intentado quebrantar el espíritu de aquella mujer tantas veces, y cada vez ella había salido airosa. La rabia en su corazón se intensificaba cada vez más. Estaba hecho un desastre, pero aún tenía que reunirse con un cliente y, por primera vez, acudió a una reunión dominado por sus emociones.
Se reunía con representantes de una agencia de calificación crediticia. Habían enviado a tres empleados: dos hombres y una mujer. La mujer llevaba un traje negro de negocios, y su largo cabello castaño y ondulado caía con naturalidad sobre sus hombros. Iba muy arreglada, con pestañas postizas, maquillaje recargado y labios rojos. Le recordaba a otra mujer que conocía, que llevaba el mismo tipo de traje negro, el mismo pelo largo y ondulado y el mismo pintalabios rojo.
En cuanto James se sentó, se puso de pie de nuevo. «Tendremos que dejarlo para otro día», dijo, casi histérico. «Y buscad a gente más profesional, ¿vale?».
𝖣𝘦𝘀сu𝘣𝗿𝗲 𝗃𝗈𝗒𝘢ѕ ос𝘶𝘭𝘵аѕ 𝗲n 𝗇o𝘷e𝗹𝗮𝗌𝟰f𝖺n.𝘤𝘰m
En la sala de reuniones se hizo el silencio. Los demás intercambiaron miradas, pero nadie dijo ni una palabra mientras lo veían salir. Los tres empleados de la agencia especularon entre ellos sobre qué podría haber ofendido al magnate. No lograron averiguarlo y, a modo de hipótesis, se decantaron por el perfume de la mujer. Aparte de eso, no encontraron ningún problema.
Summer corrió para alcanzar a James y le preguntó con cautela: «Disculpe, señor Xi. ¿Le pasa algo?». Llevaba trabajando para él el tiempo suficiente como para darse cuenta de cuándo estaba de mal humor.
.
.
.