- Valoración
- 4,4
- Capítulos
- 47
- Estado
- Completa
De odiarnos a amarnos
Sinopsis
“¡¿Por qué no nos dijiste nada?!”, exclamó Frida desesperada, con lágrimas en los ojos y viendo a su pobre hija llorando miserablemente.
“¡Falsificaste mi firma! ¡Emma! ¡Traicionaste mi confianza!”.
Román tomó por la muñeca a Frida queriendo detenerla, pero estaba fuera de control.
Se sacudió la mano de su esposo y lo vio con pesimismo.
“No podemos permitir que Harper se salga con la suya, mi niña no puede caer en sus garras. Román… por favor…”.
El imponente CEO del corporativo Gibrand estaba tan afectado como su esposa.
Sabía que algún día su pequeña se iría de la casa y haría su vida lejos de ellos, pero no pensó que sería tan pronto y de esa forma.
Le dedicó una mirada intensa a su abogado, Álvaro, quien revisaba con atención el contrato.
“Esto es muy complicado… intentar revocarlo será casi imposible”, respondió cabizbajo.
“¿Qué pasa si no lo cumplo?”, preguntó Emma con miedo, apretando el borde de su vestido hasta que los nudillos se le pusieron blancos.
“¿Qué ocurre si intento huir?”.
“El problema con este documento es que es ilegal y de llegar a las manos de un juez, las únicas afectadas serían tu madre y tú…”.
Álvaro estaba sorprendido de lo inteligente que podía ser Harper para hacer el mal.
“Si tú no accedes, el Señor Edward puede acudir ante la ley y acusar a tu madre de venderte cuando eras una menor de edad, de lucrar contigo como si fueras un objeto para beneficio de Román. Eso se traduce en años de cárcel”.
“¡¿Qué?! ¡¿Por qué?! ¡Ella no firmó, fui yo!”, exclamó Emma aterrada.
“Es la firma y la identificación de Frida”, agregó Álvaro.
“Si decides confesar y admitir que fuiste tú, entonces los cargos por fraude y usurpación de identidad recaen en ti y al ser mayor de edad también te ganarás la cárcel”.
“¡Ese hijo de p%ta!”, gritó Frida llena de odio y apretando los dientes.
“Además… el caso de Román puede ser reabierto por la manipulación de evidencia y… bueno… no quiero entrar en más detalles”.
“No sería la primera vez que entraría a la cárcel…”, dijo Román con una sonrisa y lleno de paz.
“Álvaro, comienza los trámites para que Hugo Sorrentino se vuelva el tutor legal de Carina, Mateo y Benjamín… no quiero que cuando comience el colapso, ellos pisen un orfanato”.
“¿De qué hablas, Román?”, preguntó Frida aterrada.
De odiarnos a amarnos.
Capítulos
- Capítulo 1
- Capítulo 2
- Capítulo 3
- Capítulo 4
- Capítulo 5
- Capítulo 6
- Capítulo 7
- Capítulo 8
- Capítulo 9
- Capítulo 10
- Capítulo 11 Solo con cuenta
- Capítulo 12 Solo con cuenta
- Capítulo 13 Solo con cuenta
- Capítulo 14 Solo con cuenta
- Capítulo 15 Solo con cuenta
- Capítulo 16 Solo con cuenta
- Capítulo 17 Solo con cuenta
- Capítulo 18 Solo con cuenta
- Capítulo 19 Solo con cuenta
- Capítulo 20 Solo con cuenta
- Capítulo 21 Solo con cuenta
- Capítulo 22 Solo con cuenta
- Capítulo 23 Solo con cuenta
- Capítulo 24 Solo con cuenta
- Capítulo 25 Solo con cuenta
- Capítulo 26 Solo con cuenta
- Capítulo 27 Solo con cuenta
- Capítulo 28 Solo con cuenta
- Capítulo 29 Solo con cuenta
- Capítulo 30 Solo con cuenta
- Capítulo 31 Solo con cuenta
- Capítulo 32 Solo con cuenta
- Capítulo 33 Solo con cuenta
- Capítulo 34 Solo con cuenta
- Capítulo 35 Solo con cuenta
- Capítulo 36 Solo con cuenta
- Capítulo 37 Solo con cuenta
- Capítulo 38 Solo con cuenta
- Capítulo 39 Solo con cuenta
- Capítulo 40 Solo con cuenta
- Capítulo 41 Solo con cuenta
- Capítulo 42 Solo con cuenta
- Capítulo 43 Solo con cuenta
- Capítulo 44 Solo con cuenta
- Capítulo 45 Solo con cuenta
- Capítulo 46 Solo con cuenta
- Capítulo 47 (FIN) Solo con cuenta
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